Tras la entrada hace casi ya un año de mis impresiones jugando a Jack Keane, ahora quiero hacer una reseña a uno de mis juegos favoritos, mucho más antiguo, de aventura gráfica para PC: Broken Sword 2: Las fuerzas del mal.
La primera entrega de Broken Sword – La leyenda de los Templarios, lanzada en 1996, es una auténtica OBRA MAESTRA. Excelente. De mis juegos favoritos. La primera vez que la jugué me impresionó. Luego, lo habré jugado como 10 veces más para descubrir todos sus secretos. Y nunca me he cansado de ese juego.
Pero el post de hoy habla de su segunda entrega, publicada por Virgin en 1998.

Siguiendo las características de la primera parte, y manteniendo todo su frescor, los gráficos dibujados y no en 3D como serían a partir de la siguiente entrega, hacen de Broken Sword un juego de los clásicos – tal vez no tanto en novedad como La leyenda de los Templarios -, y algo más corto que la primera entrega. Pero aún así un buen juego.

Para empezar, los gráficos de este juego me parecen fantásticos. Dibujados, como a mi me gustan los juegos de aventura gráfica. Como los juegos que ya hoy día no se hacen, salvo rara excepción, como los Runaway’s.

El apartado gráfico, tanto de los personajes como de los lugares que visitamos es exquisito, tal vez el aspecto que más me gusta del juego. Unos paisajes tan vistosos, tan bonitos en sí, hacen que el juego te entre por los ojos.

El aspecto técnico tampoco está mal, sin contar el famoso bug de la pirámide que ya comenté en esta entrada. Un aspecto que debes tener en cuenta si nunca has jugado al juego, ya que como “provoques” dicho bug, más te vale tener una partida guardada anterior, porque no podrás continuar.
El guión no es que sea tan absorbente como en La leyenda de los templarios, pero también tiene su punto. Aunque, como digo, de una forma mucho más corta. El aspecto gráfico y algunas situaciones un tanto más difíciles ayudan a paliar este aspecto.

El doblaje, a cargo del querido / odiado Tomás Rubio, a mi parecer no deja tanto que desear, aunque como dicen algunos, tal vez George Stobbart era el “único” papel que tendría que haber hecho Tomás Rubio. Aunque su voz a mi no me resulta desagradable como comentan gente del sector de los videojuegos.
Tengo que decir que esta última partida al Broken Sword II la he jugado descubriendo la gran mayoría de eggs o huevos de pascua del juego. Desde la cabra quaramonteña que habla al enseñarle un trozo de carbón, al guiño a otros juegos en el metro de Londres, hasta la forma rápida de pasarse una pantalla de la pirámide maya, como muestra la imagen siguiente.

Notas:
- Aspecto técnico: 7/10
- Aspecto gráfico: 10/10
- Guión: 7/10
- Doblaje: 9/10
- Nota global: 8/10
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