
¿Qué es lo que ocurre cuando se juntan gente del Partido Popular, simpatizantes de dicho partido, miembros de la Iglesia Católica, S.A. y detractores de la ley del aborto? Pues que ni ellos mismos tienen las cosas claras.
Tras la manifestación de este pasado domingo en Madrid, los organizadores del evento llegaron a decir que se concentraron en contra de la ley que promueve el Gobierno alrededor de 2 millones de personas (2.000.000). Parece ser que como la cosa “cantaba” demasiado, y que la astronómica cifra les iba a dejar con el culo al aire, la Comunidad de Madrid (¿hace falta recordar bajo la mano de quién está?) rebajó la cifra para dejar en 1’2 millones (1.200.000) los asistentes a la manifestación.
Con lo que parece ser que no contaban es con las empresas especializadas en recuento de asistentes en las manifestaciones (hay gente que se dedica a todo, sí). Y Lynce es una de ellas: esta empresa ha contado todas y cada unas de las cabezas que había en la manifestación. No se ha basado en una estimación por metro cuadrado como tradicionalmente se hace. Su director, Juan Manuel Gutiérrez, así lo explica en esta entrevista, realizada tan sólo un día después de la supuesta “exitosa” manifestación contra el aborto, y en la que se desprende únicamente un total de 56.000 manifestantes.
A pesar de esto, y que la cifra oficial según los organizadores del evento sigue siendo de 2 millones de personas, con las ciencias exactas es posible demostrar que es prácticamente imposible meter a semejante cantidad de gente en ese espacio. Para poner cifras y números, y resolver este problema matemático, me permito el lujo de tomar prestado unos párrafos de una de las entradas de uno de mis blogs favoritos, La habitación de Daniel.
Dani hace el siguiente razonamiento:
[...] Las personas que acudieron a la manifestación realizaron el recorrido Cibeles (desde Barquillo)-Puerta de Alcalá, recorrido que se hace en 15 minutos en situación normal. [...] Este recorrido es, exactamente, una superficie de 48.530 m². Pues bien, si calculamos que en un metro cuadrado caben entre 1 y 1,5 personas, en total, en la manifestación habría un total de entre 48.530 y 72.795 personas. [...]
La policía local indica que 250.000 personas se aglomeraron para impedir a las jóvenes abortar con todos sus derechos; nos indicarían, según estos datos de capacidad, que había 5,15 personas por metro cuadrado, con lo que se podría, además, suponer que las personas que acudieron a la manifestación estaban muy delgadas y que apenas habría ninguna embarazada (quizá estarían abortando).
Según los datos aportados por la Comunidad de Madrid, que recordemos que tienen mucha afinidad para con los organizadores del acto, había 1.000.000 de personas en la manifestación. Dato espeluznante, puesto que nos revela, aplicando la regla de tres anterior, que por metro cuadrado habría nada más y nada menos que 20,6 personas. [...]
Según la organización, fueron 2.000.000 de personas las que abarrotaron las calles. [...] Aplicando la regla de tres nos sale la espeluznante cantidad de 41,2 asistentes por metro cuadrado. Quizá tienen razón, porque es muy posible que hayan contado también a dios todopoderoso (que tras leer dichos datos me lo llego a creer), a los ángeles, a los santos, a los beatificados en el último siglo y a todos los nonatos que rezan que ellos quieren vivir, con malformaciones y demás, pero vivir.
Ahora bien, ¿por qué no me parece bien los detractores de la reforma de la Ley del aborto? Pues bien, la Ley del aborto es una ley elaborada pensando en un derecho más en los derechos fundamentales que toda mujer debería tener en cualquier lugar del mundo. Un derecho que pone en decisión propia que quiere hacer cada una de ellas con su vida.
El tipo de gente que acude a estas manifestaciones, que aparecen en el telediario y en los periódicos diciendo que ellos “están en contra del aborto porque el aborto es un asesinato” y cosas similares, quiero decirles que, lo primero, a ninguna mujer se la va a obligar a abortar cuando esta ley entre en vigor si no está de acuerdo con ella. Con esta ley, lo único que se hará será garantizar seguridad a aquellas que, por el motivo que sea, quieran abortar: porque el bebé tenga malformaciones, porque la embarazada haya sido víctima de una violación, porque el embarazo sea perjudicial para la madre… Hasta aquí son las causas que la ley actual contempla para abortar. Ahora bien, si es cualquier otro motivo, como que la madre no se encuentre preparada, que la madre o la familia no tenga los medios económicos suficientes para mantener al bebé, o cualquier otra causa, la actual ley lo considera delito, por lo que se quiere conseguir con esta ley es que, algo que igualmente se va a hacer, se haga legalmente y en las mejores condiciones sanitarias posibles.
Nadie será obligada a abortar. Parece que esto es lo que los detractores de la nueva ley quieren hacer creer. Una vez entre en vigor, si entra, será la mujer la que decida si aborta o no, según sus creencias, su moral o cualesquiera de las razones que se puedan tener.
Es como quien va a comprar una caja de preservativos a una farmacia conservadora y le dicen que no los venden. La ley obligará a estos establecimientos a vender medidas de protección sexual a la población, pero si ellos no quieren, no te los van a vender.
Lo último, antes de cerrar esta entrada, es comentar que me parece MUY ridículo que los antiabortistas se dediquen a llevar muñequitos de bebés a la Casa Real para que el Rey interfiera y no firme la Ley del Aborto. ¿Pretenden que por su poder divino se haga el deseo expreso del Rey, sea cual sea? ¿Hemos vuelto al Antiguo Régimen y no nos hemos enterado? ¿Hola?

Los antiabortistas quieren darle un muñeco al Rey en el Palacio de Marivent.
Si de verdad, antiabortistas, queréis conseguir algo y tenéis argumentos, exponedlos, y no hagáis más el ridículo porque lo que hacéis, a parte de sonar a pataleta típica de patio de colegio, es de gente que no tiene ningún tipo de argumento sólido.










¿Sabes qué es lo peor de todo? Que la gente que estamos a favor del aborto, cuando nos enfrentamos con un embarazo no deseado, abortamos.
Los señores que acudieron el otro día a la manifestación, cuando se topan con un embarazo no deseado… se van de viaje… eso sí, a Londres, o más lejos, para que nunca se entere nadie ya que sería un escándalo…
Tienes razón.
Espero que la Ley salga para adelante y se den en tos los morros.
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