Tras las palabras del señor Juan Antonio Martínez Camino que comenté hace dos días, algunas reacciones no se han hecho esperar.
Texto 1.
El obispo Martínez Camino, portavoz de la Conferencia Episcopal, ha amenazado de “herejía” y “excomunión” a todos los diputados que se atrevan a respaldar la ley que despenaliza la interrupción voluntaria del embarazo. Conmigo pueden ir adelantando trabajo. Ya les anuncio: votaré sí. Que me excomulguen.
Las reacciones a la amenaza eclesial han variado en el Congreso desde la vergüenza ajena hasta la justa indignación y la rechufla carcajeante. Personalmente he pasado del sudor frío al alivio. Mantengo la terrible convicción de que si viviéramos algunos siglos atrás, este señor y sus jefes estarían preparándonos el auto de fe y la hoguera en la Plaza Mayor. Me río lo justo.
Reflexión de Rafael Simancas, diputado del PSOE, en su blog.
Texto 2.
Estimados obispos: ya que resulta tan difícil darme de baja de su base de datos de afiliados/bautizados, me gustaría conocer las nuevas normas sobre la herejía y el aborto. Es para saber a qué atenerme, más que nada, para no perder el derecho a la póliza de la vida eterna que sigo pagando con mis impuestos, ponga donde ponga la cruz.
Dice su portavoz, monseñor Camino, que quien apoye o promueva la reforma del aborto está en pecado mortal. Leo en la prensa que la advertencia, de momento, es sólo para los diputados. Pero me queda la duda de si ese pecado se contrae sólo por acción o si también por omisión. ¿Son cómplices de la “barbarie moral” los dirigentes del PP que durante los ocho años que gobernaron España, en los que hubo medio millón de abortos, no derogaron la ley? Parece que sí, ya que, según Camino, “quien contribuya a quitar la vida a un ser humano está en herejía” y, por tanto” excomulgado”. Pero me sorprende que ustedes, los obispos, se hayan manifestado del lado de herejes como José María Aznar. Seguro que sabrán cómo explicármelo.
Aunque mi mayor preocupación es otra: yo no soy diputado pero sí votante, y por acción u omisión también he pecado; formo parte del entorno del aborto. Como soy un tipo joven y ya no fumo, confío en vivir al menos hasta el 2012, así que creo estar a tiempo de salvar mi alma, que me ha costado un riñón. Cara a las próximas elecciones, para no reincidir, me gustaría que me orientasen más claramente sobre qué partido debo votar, una vez quede excomulgado todo el Parlamento. ¿Falange Española será suficiente para evitar el infierno?
Siempre suyo (me guste o no), Ignacio Escolar.










Qué grande la respuesta de Escolar. Todavía no sé si mearme de la risa ante lo escrito por él en su blog o seguir como estoy ahora: con la boca abierta.
Un poco de cada está bien
Acabo de leer ahora mismo otra que viene en el 20minutos bastante interesate.