La censura con la que amenazaba el Gobierno desde el Ministerio de Cultura parece que finalmente no se llevará a cabo, al menos no de la forma que se tenía previsto.
Después de los actos oficiales del 31 aniversario de la Constitución, un reducido grupo de periodistas consiguió sonsacar a José Luis Rodríguez Zapatero que el anteproyecto de ley será modificado. No desaparecerá pero habrá cambios.
Estos cambios se harán básicamente en la medida de cerrar páginas web que se consideren ilegales; es decir, se requerirá de un juez para tomar la medida y no podrá hacerse por cuenta propia por parte de la denominada Comisión Sinde.
Al menos de esta forma no existirá – de momento – en España una censura parecida a la existente en China o Cuba. Pero habrá que ver en que termina realmente este tema. Y habrá que vigilar los pasos del Gobierno muy, muy de cerca.

















