Curioseando

Querido Jorge:

Hoy me he colado en este blog. Me siento como el niño de la foto, un niño que curiosea un libro para encontrar en él algo que le llame la atención.

La diferencia con respecto al niño es que no estoy solamente leyendo, sino escribiendo en tu diario. Nunca me imaginé que pudiera colarme en el rinconcito de otra persona y poder hacer esto hasta que tú me lo propusiste.

Es muy emocionante colarte en el blog de otro y escribir como si fueras él. Sobre todo me emociona mucho más porque todavía no he podido conocerte. Es más, creo que ni siquiera hemos podido mantener una conversación telefónica.

Pero eso es lo bonito y lo emocionante que tiene este mundo. Estos sentimientos que hoy relato aquí son los que hacen que la vida merezca la pena.

Si ahora mismo alguien me pregunta cómo y dónde te conocí creo que no me acordaría. Aunque creo recordar que fue ya hace cinco años. Y tú todavía eras un crío, pero un crío que me llamó la atención desde el primer momento.

Para conmemorar ese instante decido escribirte esta carta. Pero no es una carta personal. Es una carta que vas a leer tú, pero que también van a leer todos aquellos que día a día entran aquí. Una carta que está siendo difícil de escribir; quizá porque estas cosas siempre son más difíciles de escribir. Aunque todavía confío en mi escritura, ya que es una de las cosas que más me relajan y más me hacen sentir y que por desgracia he descubierto demasiado tarde.

Hoy te cuento todo esto, gran amigo, mirando por la ventana de mi habitación y sintiendo en mis huesos el frío que hoy inunda mi casa, ahora silenciosa y solitaria.

Ahora, en este preciso momento en el que me cruzo en tu mismo camino, sé que ha merecido la pena el haberte encontrado, aunque sea en la distancia que separa nuestras dos ciudades. Una distancia que espero que un día desaparezca, aunque sea por tan solo unos segundos, porque eso significará que todo este tiempo habrá merecido la pena. Porque la amistad es una de las pocas cosas que merecen la pena en esta vida.

Ahora cierro las páginas de tu diario de una manera traviesa, después de haberte dejado esta dedicatoria en la última página en blanco, deseando ver una sonrisa tuya en el momento en que se abra.

Deseando poder decir dentro de algún tiempo que hemos podido conocernos.
Esta carta solamente es una manera de darte las gracias por todo. Por todo este tiempo, por todo tu esfuerzo, por todo tu apoyo, por todos tus comentarios,…

Se despide de ti, este niño curioso que hoy ha vuelto a visitarte…

Escrito por Dani (Compi).

This entry was posted in General and tagged . Bookmark the permalink.

5 comentarios a Curioseando

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. Jorge says:

    Gracias a ti, de verdad, de corazón.

    Por ser una de las personas que más aprecio incluso sin conocerte.

  3. Pingback: Re: Curioseando | El blog de Jorge

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>