
Muy desafortunado el modelo que lució la Infanta Elena en la boda de la princesa de Suecia, parecía querer promocionar la tauromaquia delante de todo el mundo allí presente. La princesa Victoria de Suecia es una reconocida y respetada activista por la defensa de los animales y está contra todo tipo de crueldad hacia ellos. Fue de muy mal gusto acudir a su boda con ese disfraz. Se supone que una infanta de España representa a todos los españoles, no sólo a los taurinos, que además son la minoría. Sentí vergüenza ajena al ver el modelito, aunque de ese personaje no cabía esperar menos.
- Consuelo Polo.










Pingback: Bitacoras.com
¡¡¡Qué vergüenza de tía!!! No cabía esperar otra cosa de un miembro de la familia real.
Exacto, y mientras tanto, además de no representar a una amplia mayoría de españoles, la Casa Real sigue con un presupuesto de nueve millones de euros al año.
¿Pero qué más da? Si es que son tan campechanos…
Pues sería cuestión de enviar correos a la Casa del Rey protestando por semejante actuación de esta chica amante como muchos miembros y miembras de su familia de la tortura de toros.