No hay nada que me gustara más que dejar de hablar de estos temas en el blog, pero no puedo. No puedo quedarme pasivo, sin darle difusión, a estas injusticias. Los canorros con porras y placa – que no número de placa porque no lo llevan – siguen haciendo de las suyas.
16 de junio. Madrid. Protestas a las puertas de Bankia por lo que todos ya sabéis.
Todo sucedió muy rápido y no se muy bien en ese instante que sucedió, pero según los agentes, me salte el cordón policial para filmar (detrás de ese cordón habían decenas de periodistas) cuando derrepente se abalanzaron contra mi varios antidisturbios, a lo que mi respuesta, cual instinto animal siendo presa, fue el de zafarme al sentir peligrar mi integridad física, todo sucedió muy rápido y no tuve tiempo de pensar, solo pensaba instintivamente en una cosa, huir del peligro y de la mas que probable paliza a la que por desgracia estamos acostumbrados a ver en todas las anifestaciones últimamente.
Seguidamente unos siete agentes se abalanzaron sobre mi y me tiraron al suelo, no lo recuerdo muy bien, en ese momento lo único que quería era que me dejaran respirar, por que me estaban ahogando y retorciendo el cuerpo por todos los lados y al igual que en la otra situación, fue algo instintivo, con todas mis fuerzas intente que no me quitaran mi cámara de video, pero de nada sirvió, por que al final me la quitaron y me esposaron. [...]
Hasta aquí llega el relato en vídeo de lo que cuenta este periodista independiente. Pero aún hay más. Y que no está recogido en vídeo. Así que, los canorros con porras, pudieron hacer lo que quisieron y más.

[...] Lo peor vino cuando me metieron en el furgón policial, me llamaron decenas de veces hijo de puta, cabrón y demás perlas, mientras me retorcían las manos esposadas contra los grilletes sumamente apretados, me pegaban puñetazos en el hígado, mientras estampaban con todas sus fuerzas mi cara contra el sillón del furgón con el cuello retorcido, estuve apunto de ahogarme en varia ocasiones, no podía mas, fue un infierno, al final un compañero le dijo “córtate que hay muchas cámaras” entonces cesaron un poco las torturas a las que me vi sometido.
Al rato, me sacaron del furgón, para llevarme dentro de Bankia por la puerta de atrás, en ese transcurso, mientras estaba a la vista de manifestantes y periodistas no paso nada, pero al entrar en Bankia, mientras me llevaban a empujones por las escaleras hacia el garaje, comenzaron otra vez a insultarme, retorcerme las manos contra los grilletes, pegarme puñetazos sobretodo en el hígado y demás aberraciones propias de un régimen fascista, por si no fuera poco, una vez en el garaje a la espera de un coche patrulla que me llevara a al centro de información de Moratalaz, me estamparon contra la pared y totalmente atónito, escuche como un policía le decía a otro algo así como “prepárate que te voy a dar un par de hostias con la porra” supongo que seria para dejarle señales de violencia, para que pudieran denunciarme por haberles pegado o algo así.
Se puede ver al manifestante con una cámara en la mano. Seguro que esta era la razón de que fuera tan peligroso. Y también como le pegan un puñetazo en los riñones, una vez ya inmovilizado.
La policía debería tener cuidado, porque su imagen se está hundiendo. Ellos sabrán.
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